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Puntos cardinales y rumbos

La dirección parece lo más sencillo de un mapa, hasta que descubres que tu brújula y tu mapa no se ponen de acuerdo sobre dónde está el norte.

Principiante 7 min

La rosa de los vientos

La rosa de los vientos es la estrella que se dibuja en un mapa para indicar qué dirección es cuál. En su forma más simple tiene cuatro puntas, los puntos cardinales: norte, este, sur y oeste. Añadiendo los intermedios se llega a ocho: noreste, sureste, suroeste, noroeste. Otra subdivisión da la rosa de dieciséis rumbos, con nombres como nornoreste, que es toda la precisión que la mayoría necesita en palabras.

Más allá de dieciséis rumbos las palabras dejan de ser útiles y todo el mundo pasa a los grados. Eso es un rumbo.

Dieciséis rumbos, y los ocho principales en grados.

Rumbos: la dirección como número

Un rumbo es una dirección expresada como un ángulo de 0 a 360 grados, medido en sentido horario a partir del norte. El norte es 0 (o, lo que es lo mismo, 360), el este 90, el sur 180 y el oeste 270. Todo lo intermedio tiene su propio número, así que un rumbo de 247 grados es inequívoco de un modo que "más o menos oeste-suroeste" no lo es.

Los rumbos se dan siempre con tres cifras, ceros a la izquierda incluidos, así que el este se escribe 090 y no 90. Esa convención existe porque elimina cualquier duda sobre si se han perdido dígitos al transmitirlos, algo que importa cuando un rumbo se dicta por radio.

Un rumbo de 120 grados: medido en sentido horario, siempre desde el norte.

Cómo tomar un rumbo desde el mapa

Este es el procedimiento clásico de brújula y mapa, en el orden en que se hace de verdad.

  1. Alinea el canto de la brújula Coloca el canto largo de la base sobre la línea que va de donde estás a donde quieres ir, con la flecha de dirección apuntando hacia delante.
  2. Gira el limbo hacia el mapa Gira el limbo de la brújula hasta que sus líneas de orientación queden paralelas a las líneas norte-sur de la cuadrícula, con la flecha del limbo apuntando al norte del mapa.
  3. Lee el rumbo Lee el número en la marca índice del limbo. Ese es tu rumbo de cuadrícula.
  4. Corrige la declinación Suma o resta la declinación magnética local para convertir el rumbo de cuadrícula en un rumbo magnético con el que la aguja esté de acuerdo.
  5. Camínalo Sujeta la brújula horizontal delante de ti y gira todo el cuerpo hasta que la aguja quede dentro de la flecha de orientación. La flecha de dirección señala ahora tu camino.

Tres nortes distintos

Aquí es donde la gente se pierde. Hay más de un norte, y no coinciden.

El norte geográfico es la dirección del Polo Norte, donde convergen todos los meridianos. El norte de cuadrícula es la dirección de las líneas verticales de tu mapa, que casi en todas partes difiere ligeramente del geográfico, porque una cuadrícula plana no puede encajar perfectamente con meridianos curvos. El norte magnético es adonde apunta la aguja de la brújula, en algún lugar del Ártico canadiense y desplazándose unas decenas de kilómetros al año.

El ángulo entre el norte geográfico y el magnético se llama declinación magnética. Depende de dónde estés y cambia con el tiempo, y por eso los mapas imprimen tanto el valor como el año en que se midió.

La declinación es el ángulo entre el norte que usa tu mapa y el norte que encuentra tu aguja.

Ejemplo resuelto

Tu mapa da un rumbo de cuadrícula de 072 grados. La declinación es de 14 grados oeste. ¿Qué rumbo pones en la brújula?

  • Declinación oeste significa que el norte magnético queda al oeste del de cuadrícula
  • Con declinación oeste, se suma al rumbo de cuadrícula
  • 072 + 14 = 086

Pon 086 grados. La regla mnemotécnica clásica es: al oeste se suma, al este se resta.

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Los puntos cardinales, en un párrafo

La rosa de los vientos de un mapa indica qué dirección es cuál. Sus cuatro puntos cardinales son norte, este, sur y oeste; añadiendo los intermedios se obtienen ocho rumbos, y una subdivisión más da la rosa de dieciséis. A partir de ahí la dirección se expresa como rumbo: un ángulo de 0 a 360 grados medido en sentido horario desde el norte y escrito con tres cifras, de modo que el este es 090. Hay tres nortes que conviene distinguir. El norte geográfico es el polo, el norte de cuadrícula es la dirección de las líneas verticales del mapa y el norte magnético es adonde apunta la aguja. El ángulo entre el geográfico y el magnético es la declinación magnética, que varía según el lugar y se desplaza con el tiempo, así que un rumbo tomado del mapa debe corregirse antes de que la brújula esté de acuerdo.

Preguntas frecuentes sobre los rumbos

¿Cuáles son los cuatro puntos cardinales?

Norte, este, sur y oeste. En grados son 0, 90, 180 y 270, medidos en sentido horario desde el norte. Los cuatro que quedan entre ellos, noreste, sureste, suroeste y noroeste, se llaman puntos intercardinales u ordinales.

¿Qué diferencia hay entre el norte geográfico y el magnético?

El norte geográfico es la dirección del Polo Norte, donde convergen los meridianos. El norte magnético es adonde apunta la aguja de la brújula, actualmente en el Ártico canadiense y en movimiento constante. El ángulo entre ambos es la declinación magnética, y depende del lugar del mundo en el que estés.

¿Cómo tomo un rumbo con brújula y mapa?

Coloca el canto de la brújula a lo largo de la ruta prevista con la flecha de dirección hacia delante, gira el limbo hasta que sus líneas de orientación queden paralelas a la cuadrícula del mapa y su flecha apunte al norte del mapa, lee el número en la marca índice y corrígelo con la declinación local antes de seguirlo.

¿Se suma o se resta la declinación magnética?

Para pasar de un rumbo de cuadrícula o geográfico a uno magnético, suma la declinación oeste y resta la este. La regla habitual es "al oeste se suma, al este se resta". Al convertir un rumbo magnético de vuelta a rumbo de mapa se hace al revés.

¿El norte está siempre arriba en un mapa?

Por convención casi siempre, pero no de forma fiable. Los planos turísticos, los diagramas de transporte y muchos mapas históricos van orientados de otro modo, a veces a propósito. Por eso los mapas llevan una rosa de los vientos o una flecha del norte, y comprobarla lleva menos tiempo que perderse.